Los pacientes privados son personas que acuden a tu clínica debido a la enorme especialización con la que cuentas, que confían en que eres el mejor en lo que haces y que están dispuestas a esperar largas colas de incluso meses para pasar por tu consulta. 

Este tipo de pacientes, ansiosos por que les atiendas, no dudarán en hablar bien de ti, si una vez que han finalizado los tratamientos recomendados, los resultados han sido más que favorables. Te recomendarán a su círculo cercano y a partir de ahí, podrás ampliar tu número de pacientes. Pero, ¿qué pasa si sentimos que no tenemos tantos pacientes como desearíamos o que no nos pagan lo que valen nuestros servicios? 

Para conseguir pacientes, lo primero que hay que hacer es conquistar a los que ya tenemos. Si contamos con 5 pacientes que vienen y van, hay que conseguir que se queden, si tenemos 5 pacientes que ya se han quedado, hay que conseguir que nos recomienden, y si no conseguimos ninguna de las anteriores, siempre podemos recurrir a la red. 

Tenemos la suerte de que a través de Internet se nos ha abierto un portal bastante grande para llegar a todo tipo de personas a cualquier hora del día. Este motivo vuelve todavía más importante el hecho de diferenciar aquello que ofrecemos y contar con una atractiva web, saber llevar las redes sociales y poder moverse entre los contactos. 

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Todo el mundo puede acceder a Internet con un ordenador, y existen centenares de clínicas a las que acuden personas que tienen todo tipo de problemas y quieren encontrarles solución. Esto se traduce en tener muchísima competencia, por eso, si por recomendaciones boca a boca no consigues llegar a los pacientes deseados, te vamos a dar unos consejos para saber cómo captar a tantos como necesites en la nube y no morir en el intento:

Planifica tu calendario

Si de verdad quieres conseguir muchos pacientes y ofrecerles un buen trato una vez se encuentren en tu consulta, lo primero que debes hacer es organizarte. Llevar una clínica no tiene porqué ser una tarea complicada y exhausta si se establecen unos horarios. 

Ten tiempo para organizar las consultas, para organizar los tratamientos y para organizar los papeles. Si no estableces unos horarios para cada tarea, lo que debe de ser algo sencilla puede volverse algo agobiante, y esto se vería reflejado en la manera en que se trata a los pacientes, ir a contrarreloj tiende a derivar en errores, y si se está cansado se nota incluso a la hora de hablar y expresarse, así que si se tiene tiempo, ¿por qué permitir que exista esta posibilidad de perder pacientes? Un cliente no va a aceptar a ciegas el tratamiento de un médico que no le ha convencido, buscará otro.

¿A quién tienes que atender?

Generalizar con tus pacientes puede suponerte una pérdida de ingresos. Una clínica privada tiene un factor diferencial, tratar a todo tipo de pacientes hará que te viralices entre un público no específico que es capaz de presentarse por el más mínimo problema. Esto te niega la posibilidad de tener horas libres en las que atender a pacientes que sí que estarían dispuestos a pagar mucho más por tu trabajo. Podrías trabajar las mismas horas, o incluso menos, y conseguir el mismo nivel de ingresos, por eso debes de focalizarte en atender a un tipo de pacientes en concreto que tengan un problema muy serio. 

Tus tarifas siempre van a ser un reflejo del valor que supone la resolución del problema del paciente. Si hay muchos médicos que tratan el dolor de estómago, en cualquier clínica van a poder tratarte, no es un problema difícil de tratar, pero si eres uno de los 5 médicos que atienden un problema en concreto en toda España, la gente hará colas de meses y meses para acudir a tu clínica.

Generar este tipo de valor en los pacientes hará que estén dispuestos a pagar una cantidad acorde al cambio positivo en su vida que ha supuesto el que hayas sido tú quien le ha tratado. Así de simple. ¿Por qué acudiría una persona a tu consulta si pueden ofrecerle la misma solución en otros 15 centros más? Todos sabemos que los médicos son gente preparada y que sabe lo que hace. Ahora debes aprender a diferenciarte, que se hable de ti y de lo que consigues.

Busca un problema grave, del cual no se ofrezca mucha solución, y no pienses en otra cosa. Las tarifas premium vendrán solas y tus ingresos se incrementarán rápidamente.

Ofrece soluciones que funcionan de verdad

Un paciente que ha obtenido muy buenos resultados es una buena forma de promocionar tus servicios, ya que significa que has sido capaz de solucionar ese problema que tanto le preocupaba. Esta es la mejor herramienta de marketing que puedes tener para captar clientes privados. 

Dedicar tiempo a la solución de un tipo de problemas específicos también te hará un profesional en ese tema y esto tendrá un impacto muy positivo en tu negocio, si desde el principio empiezas sin saber muy bien lo que hacer, poco a poco terminarás por no hacer nada. Elige un problema a tratar, céntrate en él y vuélvete el mejor. Prestarle toda tu atención a un tipo de dolor, de un tipo de paciente, hará que esta dificultad desaparezca y que el único reto que encuentres sea el de encontrar pacientes que encajen con tu método. Deja que las recomendaciones hagan el resto. 

Si existe un problema único y tu método es el único que funciona, está todo dicho.

 Mantente en contacto con tus pacientes

Además de ofrecer un buen tratamiento de los que acuden a tu consulta, también es importante mantenerte en contacto con ellos, que sepan que te sigues preocupando de su estado de salud a pesar de ser una persona tan ocupada. Con esto conseguirás, ya no solo que te vean como uno de los mejores médicos, sino que les harás más fácil el hecho de publicitarte, de que te nombren en sus conversaciones con amigos y que, en caso de que a alguien del círculo de tu paciente le suceda algo similar, te priorice a ti antes que a cualquier otro médico.

Date a conocer en Internet

Créate un blog, una página web, un Instagram, un Facebook, que se encuentre en Internet, y no solo por correos electrónicos o llamadas telefónicas. Haz que se te pueda ver en cualquier momento del día con tan solo tener el teléfono en la mano.

Un blog o una web pueden ayudarte a que la gente conozca mucho mejor el trabajo que realizas y el nivel de satisfacción de tus clientes. Si de verdad vas en serio, lo necesitas. Esto atrae a la gente y otorga profesionalidad e innovación de forma rápida y sencilla. Por otro lado, con las redes sociales vas a conseguir que la gente llegue a tus perfiles y que dediquen parte de su tiempo a stalkearte para ver a qué te dedicas, y solo por curiosidad e incluso sin haberte buscado.

Estos 5 consejos pueden serte de mucha ayuda si sabes cómo adaptarlos a aquello que haces, prueba alguno de ellos y transforma tu manera de obtener clientes privados haciendo que tu negocio despegue como nunca.

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